Un turismo fue captado circulando a 212 kilómetros por hora en la AP-4 entre Sevilla y Cádiz, en un tramo limitado a 120 kilómetros por hora, ubicado en el término municipal de Puerto Real.
Los hechos ocurrieron a las 04:15 horas del pasado 16 de julio, durante un control de velocidad realizado por agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cádiz.
El vehículo, un Volkswagen Golf, circulaba en sentido decreciente y fue detectado superando en 92 kilómetros por hora el límite permitido en ese tramo de la autopista.
Tras las gestiones pertinentes para localizar e identificar al conductor, el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) procedió a investigarlo como supuesto autor de un delito contra la seguridad vial.
Según el artículo 379.1 del Código Penal, conducir un vehículo a una velocidad superior en más de 80 kilómetros por hora a la permitida en una vía interurbana se considera un delito. Este delito puede ser castigado con penas de tres a seis meses de prisión, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Además, la condena podría conllevar la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo superior a un año y de hasta cuatro años.