El 14 de julio, durante la Fiesta Nacional de Francia, España logró una victoria significativa al eliminar a la selección francesa y clasificarse para la gran final del Mundial, un hito que consigue por segunda vez en su historia.
En un partido memorable, la selección española demostró su mejor nivel en el momento clave, superando a la favorita del torneo. Luis de la Fuente había destacado la importancia del partido, y aunque Lamine Yamal no brilló como se esperaba, su juventud y astucia jugaron un papel crucial al provocar un penalti en el minuto 22. Oyarzabal fue el encargado de ejecutar la falta, convirtiéndola en gol con un potente disparo.
El equipo español mostró una sólida defensa, con Unai Simón realizando intervenciones clave cuando fue necesario. El momento culminante llegó cuando Pedro Porro, quien fue nombrado MVP del partido, anotó el segundo gol tras una brillante jugada con Dani Olmo, desatando la celebración en todo el país.
A pesar de que un gol de Lamine fue anulado por un fuera de juego, la confianza en el equipo era palpable, tanto en el campo como entre los aficionados. Los jugadores que entraron como suplentes contribuyeron a mantener la estabilidad del juego.
La estrategia de Luis de la Fuente, quien repitió el equipo titular de cuartos de final, se mostró efectiva. La defensa española se mantuvo firme ante los intentos de ataque de Francia, destacando el trabajo de Rodri y Laporte, quienes aseguraron la solidez defensiva del equipo.
El primer tiro de Francia no llegó hasta el minuto 35, lo que evidenció el control que España tuvo durante la mayor parte del encuentro. Con esta victoria, España se posiciona como una firme candidata para el título mundial.