El novelista, ensayista y académico de la Real Academia Española, Luis Goytisolo, ha fallecido a los 91 años en la localidad tarraconense de Vimbodí. Su muerte marca la desaparición de una de las figuras más innovadoras de la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX, aunque su nombre y parte de su legado cultural seguirán ligados a El Puerto de Santa María.
Nacido en Barcelona el 17 de marzo de 1935, Luis Goytisolo era el hermano menor del novelista Juan Goytisolo y del poeta José Agustín Goytisolo, miembros de una de las familias literarias más destacadas de la cultura española contemporánea. Su deceso ocurrió el domingo 12 de julio y fue comunicado posteriormente por la Real Academia Española, de la que formaba parte desde 1995.
Goytisolo se destacó por su obra literaria ambiciosa y exigente, que se apartaba de las concesiones comerciales. Su primera novela, Las afueras, publicada en 1958 y galardonada con el Premio Biblioteca Breve, ya reflejaba sus inquietudes sobre la transformación social, la ciudad como escenario moral y la búsqueda de nuevas formas narrativas.
Su gran obra literaria, Antagonía, es una tetralogía compuesta por Recuento, Los verdes de mayo hasta el mar, La cólera de Aquiles y Teoría del conocimiento. Este ciclo, concebido durante su encarcelamiento en Carabanchel por su activismo antifranquista, es considerado un hito en la narrativa española contemporánea por su combinación de historia, reflexión sobre la escritura y experimentación literaria.
Entre sus otros títulos destacados se encuentran Estela del fuego que se aleja, que ganó el Premio de la Crítica en 1984; Estatua con palomas, que recibió el Premio Nacional de Narrativa; y Placer licuante, entre otros. En 2013, fue galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas por su trayectoria literaria.
Goytisolo también se destacó como articulista, ensayista, director de proyectos culturales y responsable de documentales como Índico y Mediterráneo. En 1994, fue elegido para ocupar el sillón C de la Real Academia Española, donde defendió la importancia de la palabra escrita en la era de la cultura audiovisual.
Una profunda conexión con El Puerto
Aparte de su vasta producción literaria, Luis Goytisolo mantuvo una relación especial con El Puerto de Santa María. Su vínculo con la ciudad se inició a través de su primera esposa, María Antonia Gil Moreno de Mora, quien tenía lazos familiares con el Palacio de Villarreal y Purullena, un edificio destacado del Barrio Alto portuense.
Juntos, Goytisolo y su esposa adquirieron partes de la propiedad hasta consolidar la posesión del histórico palacio, un edificio rococó del siglo XVIII en la calle Cruces, declarado Bien de Interés Cultural en 1992. Tras el fallecimiento de María Antonia, Goytisolo revitalizó el palacio, convirtiéndolo en la sede de la Fundación Luis Goytisolo, dedicada al estudio y difusión de la narrativa hispánica contemporánea.
Desde 1993, El Puerto ha sido escenario de numerosos simposios internacionales y actividades literarias organizadas por esta fundación, donde han participado escritores, investigadores y académicos de diversas procedencias, consolidando a la ciudad como un referente en el análisis de la novela contemporánea.