El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha comenzado la plantación de nuevos árboles en la Avenida de la Bajamar. Esta actividad forma parte de una transformación integral de la vía, cumpliendo así el compromiso del alcalde, Germán Beardo, con los vecinos tras la finalización del tanque de tormentas de La Puntilla, la mayor infraestructura hidráulica realizada en la ciudad en las últimas décadas.
La plantación no solo es una mejora paisajística, sino que simboliza el inicio de una nueva etapa para una avenida completamente renovada. El objetivo es crear un espacio más amable, sostenible y adaptado al clima de la ciudad. Esta intervención concluye la reurbanización del área, tras unas obras necesarias para solucionar un antiguo problema de inundaciones y proteger el río Guadalete de vertidos contaminantes durante lluvias intensas.
Como se anunció anteriormente, la reposición del arbolado y la instalación de nuevo mobiliario urbano son las siguientes fases de este proyecto. Además, se ha renovado el asfaltado, los acerados, el alumbrado público y los espacios peatonales, mejorando la calidad urbana de la zona y dando continuidad al Paseo Fluvial.
La selección de especies se basa en un estudio técnico que garantiza la convivencia del arbolado con las infraestructuras urbanas y residenciales, evitando problemas que anteriormente causaban las raíces sobre los acerados y servicios.
En la acera derecha, en dirección a La Puntilla, se están plantando ejemplares de Schinus terebinthifolia, conocido como turbinto. Este árbol de hoja perenne es ideal para el clima mediterráneo de la zona, destacando por su resistencia a la sequía, salinidad y altas temperaturas. Su altura, que oscila entre seis y diez metros, y su copa densa aportarán sombra durante todo el año, sin interferir con las viviendas cercanas ni con el espacio peatonal, además de enriquecer la imagen de la avenida.
En la acera opuesta, donde hay más espacio disponible, se están plantando Grevillea robusta, conocida como árbol de fuego. Esta especie, que crece rápidamente y se adapta bien a las condiciones locales, ofrecerá una amplia sombra y mejorará el confort térmico en meses calurosos, contribuyendo a reducir el efecto isla de calor. Su atractivo paisajístico se suma a sus beneficios funcionales, con un follaje verde grisáceo y una floración anaranjada en primavera, transformando la Avenida de Bajamar en un corredor urbano lleno de belleza y biodiversidad.
La combinación de ambas especies ha sido seleccionada para lograr un equilibrio entre funcionalidad, sostenibilidad y estética. Mientras el turbinto se integra perfectamente junto a las fachadas residenciales, la grevillea tendrá espacio para desarrollarse plenamente, creando una imagen urbana diversa y de alta calidad paisajística.
Con esta actuación, el Ayuntamiento repondrá el arbolado existente.