Germán Beardo, alcalde de El Puerto y vicepresidente cuarto de la Diputación de Cádiz, es conocido como el ‘emperador del Roma’. Por otro lado, Pascual Llopis, conocido como Pascuali, es el ‘emperador de la noche’ portuense y propietario de varios establecimientos en la zona, incluyendo el chiringuito Margarita y la discoteca Banana.
Pascuali, quien también promueve conciertos y posee propiedades inmobiliarias, ha sido enviado a prisión por un juez en el marco de una investigación sobre blanqueo de dinero relacionado con el narcotráfico. Uno de sus negocios, Luna Bahía, obtuvo contratos de patrocinio del área de Beardo por un total de más de un millón de euros en tres años.
La relación entre Beardo y Llopis ha levantado suspicacias, dado que han colaborado en varios eventos que fueron patrocinados por la Diputación. Sin embargo, Beardo no está bajo investigación, y su conexión con Llopis es de conocimiento público, lo que ha llevado a una situación delicada para el Partido Popular en la provincia.
Aunque la investigación sigue en curso, no se han identificado funcionarios o políticos como investigados hasta el momento. La situación plantea interrogantes sobre el uso de contratos de patrocinio en las instituciones y las relaciones personales dentro de la política local.