Las cárceles de Cádiz enfrentan una situación crítica debido al aumento de la población reclusa, lo que ha convertido algunos módulos en espacios difíciles de gestionar. La falta de cobertura de bajas por agresiones a funcionarios por parte de Instituciones Penitenciarias agrava la situación, que podría empeorar con la llegada del verano.
Recientemente, se informó que un interno de origen magrebí causó lesiones a dos funcionarios en Puerto III, lo que podría ser un intento de forzar un traslado a otro centro. El sindicato CSIF advierte que el crecimiento de la población reclusa, junto con plantillas escasas y la presencia de internos conflictivos, está convirtiendo las prisiones en una auténtica “olla a presión”.
Los incidentes en Puerto III no son aislados, sino una consecuencia de una problemática estructural. Uno de los principales problemas es la dificultad para trasladar rápidamente a internos considerados problemáticos, quienes a menudo tienen un historial de violencia en diferentes centros penitenciarios.
Como resultado de estos conflictos, varios trabajadores están de baja médica, incluyendo a aquellos con contusiones y fracturas. CSIF señala que estas ausencias no siempre pueden ser cubiertas, lo que incrementa la carga de trabajo del resto del personal.
La población reclusa en Puerto III ha superado los 1.300 internos, lo que complica la gestión de algunos módulos, especialmente el módulo 4. CSIF denuncia que varios de estos departamentos albergan más reclusos de lo recomendado, lo que genera un ambiente propenso a incidentes y autolesiones.
Además, las propuestas de traslado de internos a otros centros están siendo rechazadas, dificultando la distribución adecuada de la carga entre las prisiones de España. La llegada del verano representa una nueva preocupación, ya que las vacaciones del personal reducirán aún más la disponibilidad de funcionarios en unos centros que ya operan con plantillas limitadas.
CSIF solicita medidas urgentes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, incluyendo una mejor cobertura de vacantes y una gestión más eficiente de los traslados. El sindicato destaca que la combinación de más internos, menos personal y creciente conflictividad puede llevar a situaciones insostenibles.