La Guardia Civil de Cádiz ha arrestado a dos personas en Ubrique por el robo de las joyas de la Virgen del Rosario. Durante la misma operación, también se ha investigado a un joyero local que adquirió algunas de las piezas robadas, a sabiendas de su procedencia ilícita y a un precio muy bajo.
La recuperación de las joyas, que fueron donadas a la Virgen y son objeto de gran devoción, se llevó a cabo rápidamente, evitando que pudieran perderse para siempre. Los detenidos habían estado realizando indagaciones en las actividades religiosas para conocer las medidas de seguridad de la parroquia.
Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana, cuando los guardias civiles del Puesto de Ubrique fueron informados por el párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la O sobre un hurto en el interior del templo, donde se habían sustraído las joyas que adornaban la imagen de la Virgen del Rosario, las cuales han sido donadas por feligreses a lo largo de generaciones.
Gracias a la experiencia de los agentes y su conocimiento del entorno, lograron localizar rápidamente a los dos sospechosos, quienes, tras presentar varias contradicciones en sus declaraciones, admitieron ser los autores del robo. Los guardias civiles recuperaron la mayoría de las joyas sustraídas, aunque los detenidos afirmaron haber desechado algunas de ellas al considerar que no tenían valor.
Sin embargo, esta afirmación fue cuestionada por los agentes, quienes sospechan que las joyas estaban ocultas para ser vendidas posteriormente. Además, los investigadores reunieron pruebas que indicaban que algunas piezas habían sido vendidas a un joyero, quien también es investigado por un delito de receptación.
Tras recuperar casi todas las joyas robadas y confirmar la autoría de los hechos, se procedió a la detención de los implicados por un delito de hurto. Los detenidos ya han sido puestos a disposición judicial.
Este incidente no es el único reciente relacionado con robos en parroquias en la Sierra de Cádiz. A finales de 2025, se detuvo a un presunto autor de un expolio en la iglesia de Santa María Magdalena en Puerto Serrano, donde se encontraron numerosos objetos religiosos de gran valor.